jueves, 21 de julio de 2016

Mollema, el fanático de novelas

Bauke Mollema (Groningen, 29 años), segundo en la general del Tour de Francia, representa la ilusión del ciclismo holandés para regresar al podio después de 26 años de ausencia. Desde 1990, cuando Erik Breukink fue tercero por detrás de Greg Lemond y Claudio Chiapucci, no se ha visto un “tulipán” en París.

Mollema ha despertado la esperanza de la afición naranja. Es, junto a Tom Dumoulin, la gran referencia de ciclismo de su país. Con mucha calidad en sus piernas, le queda dar el paso de calidad. Lo espera mientras devora libros y mantiene la serenidad lejos de cualquier distracción tecnológica. Es un personaje curioso en el pelotón mundial.

El larguirucho y delgado holandés (1,81 metros y 64 kilos) es un chico de costumbres poco habituales en los tiempos que corren. De formación universitaria, es un apasionado de la lectura. Llega a París habiéndose leído ocho libros, sobre todo novelas. En ningún caso sobre ciclismo.

Es su forma de escapar a la tensión de la competencia. Mollema no usa computadora, apenas utiliza el teléfono y se evade en el hotel entre libros y buscando la tranquilidad.

El líder actual del Trek reside en Mónaco, tiene novia y es padre de un niño y una niña.

Que Mollema sea un hombre calmado, incluso tímido, no significa que siempre mantenga el silencio. Al holandés no le gustó que los jueces igualarán su tiempo con el de Froome en el Ventoux y habló claro y alto. “¿Qué hubiera pasado si el que se caía era yo?

El jefe de filas del Trek se siente feliz en el equipo americano, mucho mejor que cuando militaba en el Lotto Jumbo. Se encuentra en buena forma.


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